
Todo el día oliendo ese olor a tierra mojada que tanto me gusta. Todo el día sintiendo en el aire la inestabilidad de las masas nubosas apunto de descargar su furia.
No hay cosa que más me guste que una tormenta de verano. Me encanta empaparme con ella, me encanta como suena, como huele, y si puedo nada más comenzar, salgo a la calle a disfrutarla. La sensación de mojarte en aire caliente es insuperable, además de estar viendo el espectáculo de los rayos y la sinfonía de los truenos.
Y hoy ha sido día de tormenta. Pero hoy ha sido insuperable, porque aparte de sentir todo esto, la tormenta me ha pillado escuchando en directo la overtura Leonora de Beethoven en la Plaza Mayor de Madrid. No hay cosa mejor que se junten mis dos pasiones. Un día para recordar…
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Ahora escuchando: Franz Schubert – Piano Trio No.2 in E flat major D929 – Allegro
via FoxyTunes
06/08/2007 at 3:17 am Permalink
a mi tambien me encantan las tormentas,el olor,el agua cayendo por tu nariz para acabar en la boca,los rayos,la gente asustada,el problema esque hoy estaba de feria y me la ha jodido entera¡¡¡pero nada como ver a la gente asustada…jajaj
06/08/2007 at 11:59 am Permalink
joder…
pues veniros a Galicia.
06/08/2007 at 13:26 pm Permalink
En Galicia llueve siempre, no son tormentas de verano…
06/08/2007 at 13:51 pm Permalink
Por eso lo digo xDD seguro que despues de una temporada por aqui a lo mejor ya no os gustaban tanto…
aunque no estoy seguro del todo porque yo adoro el agua, me encanta que llueva y soy alergico a los paraguas… otra paradoja mas…
06/08/2007 at 13:56 pm Permalink
No, si a mi también me gusta que llueva. Pero hay diferencia entre una tormenta y lluvia constante. Aún así siempre me ha gustado el norte, y ya ves, a partir de septiembre estaré viviendo por allí
06/08/2007 at 14:35 pm Permalink
Joder, y yo que le tengo un miedo tremendo e irracional a las tormentas….
Como una puta niña pequeña metida en la cama acurrucada en una esquina e intentando distraerme y no oir los truenos, que es lo que me “desestabiliza”.
06/08/2007 at 17:23 pm Permalink
Pues a mí me ha pillado la tormenta en el coche, viniendo de Gandía y no es que me haya hecho mucha gracia porque me dió un miedo… tanta lluvia en la carretera…
Pero bueno, después de esa tormenta, vuelve a hacer un calor este medio día que buf! jeje
Un beso Nano!!
06/08/2007 at 19:17 pm Permalink
Podían decidirse a vender ese olor a tierra mojada, en esencia ‘eau de terre’ (o como se diga).
http://www.migueldelgado.info
06/08/2007 at 19:54 pm Permalink
Pero para el hogar, porque no creo que mucha gente se pusiera ese olor como colonia…
07/08/2007 at 15:28 pm Permalink
Aquí también llovió…gracias a Dios! Hace poco vi una película (mala no, pésima) sobre una sequía extrema en el mundo..al final de la peli empieza a llover y salen todos corriendo a mojarse, y lloran y todo… No sé cuanto hacía que no llovía aquí…
07/08/2007 at 19:57 pm Permalink
Mmm,a mi también me encanta el olor a tierra mojada…es algo inexplicable,x lo menos para mi. no se,te sientes más limpio…a mi me da que pensar con ese olor y con días asi,jejeje.
Un besico,Nano
07/08/2007 at 20:01 pm Permalink
Además que como que en Almería no es que llueva mucho…
08/08/2007 at 12:28 pm Permalink
Ohhhh, los días de tormenta, son especiales!!! Recuerdo muchas en Santa Pola, cuando era pequeña… Ahora llueve menos, alguna vez a primeros de septiembre…
Pero me encantaba ese olor que tú dices, a tierra mojada, a agua… Salir a la terraza y sentir ese airecito que trae la lluvia… Entrar corriendo a por una sudadera vieja, y sentarme acurrucada viendo caer relámpagos, temblando con los truenos y el movimiento del suelo del balcón, escuchando insistentemente, las gotas en los toldos, viendo esas cortinas de agua formar ríos en la calle… y al frente, el mar de un gris único.