Archive > 10 agosto 2008

Tokio blues

[...] Dejé el paraguas a nuestros pies y la abracé con fuerza bajo la lluvia. Nos envolvía un rumor sordo parecido al de los neumáticos de un coche circulando por la autopista. La lluvia seguía cayendo en silencio, incansable, empapándonos el pelo, rodando por nuestras mejillas como lágrimas, tiñiendo de oscuro la chaqueta tejana de [...]

Sigue leyendo...

, ,