A los treinta (capítulo seis)

Veréis, la sangre no es que me guste mucho. Más bien me mareo un poco cuando me hago un padrastro. Pisar y resbalar en toda esa sangre produjo en mí una sensación demasiado asquerosa. Sentí una náusea horrible y el mareo más fuerte de los últimos 10 años. Fue realmente más asqueroso que comerse un yogur de mayonesa. Pero no me desmayé ni nada, lo cual pienso que es peor. Así que allí estaba yo, patinando sobre un charco de sangre y agarrándome por las paredes intentando no vomitar en casa ajena, algo que tendría que aprender a hacer más a menudo

Conseguí entrar en el salón y me senté en lo que parecía un sofá con piel de serpiente. Me pregunté que clase de persona podría poner un sofá así en el salón de su casa, pero no me quise contestar. Había ido allí para hablar y ahora estaba a punto del desmayo en las tripas de un reptil. ¿Qué coño está pasando?
Quise despertar de lo que tenía que ser una pesadilla extraña, pero a cambio de eso tuve que decidirme en dormir en aquel horrible sofá o buscar el cuerpo de la difunta Marta. Digo esto porque cualquier persona que se encuentre un charco de sangre tan profundo como el pantano de San Juan en el recibidor de una casa estará esperando encontrar el cuerpo del afortunado. Descarté el recibidor porque ya había estado allí. Afiné la vista buscando un rastro de sangre que me ayudara a localizar a Marta, o lo que quedaba de ella. No encontré nada, así que busqué un cuerpo sin más. Así, a secas. Pronto había inspeccionado el pequeño piso, y a no ser que se me hubiera pasado alguna puerta interdimensional, allí no había nada. Sólo sangre. ¿Cómo es posible? ¿Algún ritual satánico? ¿Alguna secta malévola? ¿Alguna depilación extrema? No sabría concretar, pero cada vez me apetecía más una copa

Salí del segundo izquierda con la sensación de haberme equivocado de dimensión espacio-temporal. Salí a la Gran Vía y enseguida me mezclé con toda la gente que por allí pasaba, con el ruido y la contaminación. Ahora más que nunca necesitaba lo malo de Madrid. El móvil me saca de mis pensamientos. Era Carlos. Parecía inquieto, aunque si hubiéramos hecho un campeonato habría ganado de goleada y todos por la escuadra.

- ¿Dónde estás?

- En la Gran Vía dando una vuelta.

- Y… ¿qué has hecho?

- Pues un par de gestiones. ¿A qué viene el alboroto?

- No habrás ido a ver a Marta, ¿verdad?
Eso me dejó algo perplejo. Es posible que alguna de las pasadas noches de borrachera con mi Carlos le pudiera haber comentado algo sobre mi admiradora, aunque no recuerdo que tuviera planes de venir a verla.

- ¿Cómo sabes que iba a venir?

- Mierda. ¿Podemos quedar ahora?

- ¿Cómo que mierda? ¿Qué cojones tienes que ver en esto? ¿Sabes que me acabo de encontrar 2 litros de sangre esparcidos en un recibidor?

- ¿Sangre? ¡Mierda, mierda, mierda! Creo que tenemos un problema. ¿Estaba ella allí?

- No. No estaba. No había nadie en la casa. ¿Tendría que haber alguien?

- Pues claro. ¿La sangre era suya?

- Y yo qué coño sé. ¿Me ves cara de CSI?

- Bueno, tranquilicémonos. En diez minutos estoy en la boca de metro de Santo Domingo.

Y colgó.

[...]

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Aquí no se acabó todo

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12 comentarios sobre "A los treinta (capítulo seis)"

  1. BassToni
    20/10/2008 at 21:52 Permalink

    Simplemente, muy bueno. ke suspense, joder. xaxo, ke dejas a la peña con el ansia carcomiendonos xD. Por lo menos actualiza antes, copon xD
    (Si entras en mi blog, ignora la ultima entrada.)

  2. eugyn
    22/10/2008 at 5:32 Permalink

    Vale Nano, cada día se pone mas interesante… cada vez logras que me aleje mas de imaginar el posible desenlace de la historia… que bueno eres escribiendo!!! Un beso bye

  3. el amanuense
    26/10/2008 at 21:34 Permalink

    Hacía días que no te seguía. Estoy atareado dando seguimiento al blog del Alcorconsolidario, que cada día tiene más tráfico, vamos por las 25000 entradas y subiendo… Eres cojonudo, y no lo digo porque seas mi retoño, sino que cuando te leo me dejas con los congojos en la tráquea. ¡Qué bueno eres ladrón!

  4. Sick
    26/10/2008 at 23:58 Permalink

    Uh uh uh… hay algo turbio!!! De donde ha salido esa sangre!?!

    Muaaaaaaks!

  5. Mary
    27/10/2008 at 16:56 Permalink

    El tuyo es mejor… xDD… lo que hace el no hacer naa ee?? jajaja..
    Ta mu bien..interesante interesante :S :S ejejejejeje

    Un besillo

  6. ironhayes
    28/10/2008 at 3:13 Permalink

    Hola, te felicito por tus esfuerzos…por cierto espero tu voto para http://www.pazyenergia.blogspot.com, gracias!

  7. Antonio Alviárez
    30/10/2008 at 11:28 Permalink

    Hola, tener un blog no es tarea fácil y veo que el tuyo esta currado de manera dura y pura. Lamento que no haya sido valorado y votado en el concurso. Pero al menos la gratificación personal queda.

    Te invito a visitar el mío y si es de tu agrado, me puedes apoyar en el concurso.

    Saludos

  8. nanoysutrompa
    10/11/2008 at 2:22 Permalink

    Gracias Antonio y ironhayes.

  9. eugyn
    11/12/2008 at 20:47 Permalink

    Hola nano
    Por cosa del trabajo ya no te habia leido, aqui estoy de nuevo aunque un poco extrañada, tiene mucho que no escribes a los treinta, se te extraña. lo edl Blog sabes que tu ganas pero yo nunca pude suscribirme para votar por ti. me imagino que asi le paso a muchos que sabemos que eres el mejor

    besos bye

  10. eugyn
    24/01/2009 at 1:11 Permalink

    Nano
    Nos tienes super abandonados :(

  11. mss. Tibbetts
    20/03/2010 at 3:11 Permalink

    Como siga esperando en la boca de metro va a haber mas de dos posibles muertos en esta historia…

  12. nanoysutrompa
    20/03/2010 at 9:34 Permalink

    Pues sí, algo tengo que hacer con esto…

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