Analizando cosas que no me gustan: Lady GaGa

Voy a intentar comprender como la sociedad actual pierde el culo por ciertas cosas. Seguramente no vaya más allá de la música, aunque el ejercicio para mí es mucho más duro de lo que pueda parecer. Así pues me atrevo a escuchar el disco de Lady GaGa, que no sé si es el último o no, titulado: «The Fame Monster». Dos cedés tiene el hijo de puta.

Hablando de la portada, no me gusta. Se le da un aspecto Emo industrial que no pega con la temática de la música (lo que me han bombardeado en la radio/lugares de ocio/televisión). Quiero entender por qué la muchacha esta está hasta en la sopa y la portada no me ayuda mucho. La estética es más excluyente de lo que pensaba. Aunque también puede ser que todos los jóvenes se hayan vuelto unos subnormales profundos. Todo es posible.

El disco lo abre la canción Bad Romance. Como es natural en los «artistas» de esta calaña, comienzan los discos con un single, no vaya a ser que alguien ponga el CD y no reconozca lo que oye. Y es que cuando uno se compra este CD (pardillo) espera oír lo que oye en la discoteca. Ni más ni menos. La canción me parece demasiado cañera, demasiado máquina para lo que es y lo que dice la letra. Busca abrirse paso rápidamente entre las salas de baile para poder tener mercado. Demasiado Casio y demasiada distorsión de voz, a parte de la ausencia de melodía en la estrofa.

Seguimos con el corte número dos. Una infumable versión de las Czardas de Monti inicia este tema que se llama Alejandro. Está claro que la temática de choteras es la que mejor funciona para las hormonadas adolescentes consumidoras de esta música. Me recuerda demasiado a la «Isla Bonita» de Madonna. Este tipo de plagios es lo que lo llaman influencia. Nada más lejos de la realidad. A la canción le sobran más de dos minutos.

Lady GaGa nos sorprende con su vis cómica rogándonos que no la llamemos GaGa, que no hemos visto algo así antes. ¿Se referirá a su supuesto pito de hermafrodita? Así de misteriosa empieza Monster. En los primeros acordes podemos vislumbrar miles de temas electrónicos, miles de bandas sonoras (me vienen a la mente Braveheart) y demás «influencias». Luego la canción se vuelve plana y aburrida. Y sería peor si no fuera por unos cómicos bongos que suenan dándole una estética ochentera muy extraña. Al final aparece el típico contrapunto a contratiempo electrónico que tantos éxitos le dio a la música dance en los noventa. Le sobran un par de minutos y un par de estribillos.

Así llegamos a Speachless, y vemos que son capaces de copiar a Queen. Claro que al único que le sale bien copiar a Queen es a Queen (y a Muse). Pero sólo los primeros segundos porque en vez de seguir la canción con esa estética se van hacia una especie de Beattles extraño. Esta sería una de las canciones líricas del disco. Supongo que no habrá muchas. Por lo menos tiene melodía, aunque nos recuerde a muchas cosas porque no tiene nada de original. Además en esta canción se ve que el registro de la señorita GaGa es bastante limitado, vamos que no canta muy bien. Esperaba el típico cambio de tono para rellenar un par de minutos más, pero no ha aparecido. Minipunto.

Con Dance In The Dark volvemos al estilillo que caracteriza el disco, bases muy potentes, poca música, mucho recitativo. Lo que no tiene mucho sentido es que no haya casi diferencia entre la estrofa y el estribillo. Esto hace que los temas sean aburridos a más no poder. Sólo para ser bailados. Ni si quiera me meto en la letra porque no es relevante.

De una colaboración con Beyoncé nace el siguiente tema: Telephone. Una guitarrilla acústica nos introduce el tema aunque dura poco y enseguida nos atrona incomprensiblemente una base demasiado dura para lo que es la canción. Además es un tema que no le viene bien a GaGa ya que Benyoncé canta muchísimo mejor que ella, aunque seguramente habrán llegado a un acuerdo y por eso B. no se luce en esta canción. He visto el videoclip para entender algo, pero lo único que sale son tetas. Se agradece que la versión del disco dure un poco más de tres minutos.

Eh, eh. Yeah, yeah. Ahá, ahá. [bis] Así empieza So Happy I Could Die, como si fuéramos subnormales y nos tragáramos cualquier cosa. Este recurso literario es utilizado el en estribillo. De hecho la canción es una de tantas que empieza con el estribillo, sin dejar nada a la imaginación. Tema totalmente obviable.

Y por fin llegamos al último tema del CD: Teeth se llama la broma. Y broma porque empieza con una especie de danza indígena americana. La base recuerda a los pisotones de los indios nativos, y seguro que si se hace un videoclip todo esto saldría con la originalidad que le caracteriza. Después de un minuto de canción te duele la cabeza de lo machacona que es, de la ausencia de estribillo y de lo plana y aburrida que es.

¡Pero espera! Queda el segundo cedé y este viene cargadito de canciones. ¿Podré resistirlo?

Un soniquete de Casiotronic abre la primera canción y creo que el primer sigle de GaGa, el que le lanzó a la fama (puede que me equivoque ya que sus singles son iguales. Se llama Just Dance y según reza el título colabora un/a tal Colby O’Donis. Ni idea de lo que hará, quizá los coros. Si intercambiáramos el estribillo de Bad Romance en esta canción nadie lo notaría. Me apuesto las manos a que están en el mismo tono y las armonías son las mismas. Para qué componer, ¿verdad?

La siguiente tiene el tipiquísimo cambio de ritmo nada más empezar que te parece que todo lo que va a tiempo va a contratiempo. ¡Genial! Ni no fuera porque lo resuelven en 5 segundos y porque lo han hecho en miles de canciones antes con mejores resultados. Este Lovegame no tiene nada para salvarlo de la quema. La letra directamente es para vomitar «quiero besarte pero si lo hago voy a echarte de menos». Se salva un poco no ser tan machacona en la base. Es algo que tus tímpanos agradecen.

Paparazzi nos trona como una canción diferente. Diferente es, pero aburrida también. Extremo tufo a la canción que abría la película Goldeneye. A mí me acaba mareando.

Una de mis favoritas: Poker Face. Desde que escuché esta canción en algún local sabía que no me iba a gustar. El principio directamente es para meterte los dedos en la boca. «Ma ma ma ma» simplemente. La respuesta es «po po po po poker face». ¿Es o no una obra de arte? Esta es otra que si intercambias el estribillo por Bad Romance nadie lo notaría. Menuda estrategia, tres canciones al precio de una. Y nosotros tragándolo como buenos sumisos.

Y se acabó la mierda. Pero la mierda se intercambia por otra. Esta chica está abonada a los recursos ochenteros, pero no hay el suficiente carisma como para que resulten en algo interesante. Esta canción se titula I Like It Rought. Que a ella le gusta duro, vamos. Todos sabemos a qué se refiere, pero llenan las letras de dobles sentidos dignos del mejor Andrés Pajares. Otra canción que podemos obviar sin mucho esfuerzo.

El siguiente despropósito se llama Eh, Eh (Nothing Else I Can Say). Nada más empezar me ha recordado a Camela con más poder adquisitivo. El bajo es de gitanos con cabra. Yo lo englobaría dentro de las estafas musicales. Camela mezclado con Madonna, claro. Ya se sabe, influencias…

Con más colaboraciones (para dorarse la píldora unos a otros) continuamos con el siguiente tema: Startruck. Una especie de copia a Daft Punk, salvando el gran abismo de calidad que los separa. Esos vocoder, esos sintetizadores no hacen más que sentir vergüenza ajena. Y claro, el rapeo de turno no podría faltar. Todo lo que necesitan los de Fama para echarse un freestyle. Penoso.

Ahora viene una de las canciones que «me han gustado». Por lo menos me parece más original que el resto. Se sale de su estilo, tiene ritmillo (rollo drum&bass), tiene instrumentos, tiene producción y tiene estribillo, estrofa. No digo que me guste, pero lo salvaría de toda la mierda que le rodea. Se llama: Beautiful, Dirty, Rich. Eso sí, no prestéis atención a la letra. No se puede tener todo.

The Fame recuerda indudablemente a muchísimas canciones. Ese comienzo se ha utilizado muchas veces. Así que ya de entrada la descartas. Demasiado larga con la misma idea. Se hace muy repetitiva.

No sé si es porque estoy cansado, pero cada vez que avanza el disco todo me parece más putamierda. Aquí volvemos a un inicio con el estribillo, nada original, los recursos plagiados de antes, bases demasiado cargadas. Esta se titula: Money Honey. La rima es facilona.

Con Boys Boys Boys esperaba una versión del mítico tema de Sabrina, pero nada más lejos de la realidad. Volvemos a la misma chabacanería de siempre. No hay manera de que esta chica saque un tema decente. Mejor no decir nada de la letra. Choteras total.

Un piano Casio nos abre este tema en el que parece que va a haber algún cambio. Paper Gangsta propone un cambio en el ritmo, en las bases. Eso hasta que llega el estribillo que se estropea y recuerda a una típica canción de verano de El Símbolo.

Con ganas atroces de que acabe ya esta tortura llego a una canción que es totalmente audible y que supone un respiro para mi cerebro. Es la segunda (y me temo que última) canción lírica del disco. Estropeada por una guitarra eléctrica nerviosa, el tema se estila como la típica balada rockera que bailaban mis padres en los guateques. Brown Eyes se puede escuchar. Gracias Lady GaGa.

Parece que según terminamos el disco va mejorando la cosa. Summerboy recuerda a Juanes, a ese tipo de rock ligero comercial agradable de oír. Las canciones ganan mucho cuando abandonamos el estilo Lady GaGa. Cuanto más lejos mejor. Eso sí, las letras siguen siendo igual de profundas.

Los años setenta están de nuestro lado. ¿A quién no le gusta la música disco? A mí me apasiona, pero esta canción, pese a su inicio vibrante, luego no termina de cuajar como algo disco. Las guitarrillas esas no pegan. El estribillo es pegadizo pero le falta fuerza. Disco Heaven se llama este gatillazo disco.

Realmente estas últimas canciones han mejorado la perspectiva del truñaco de disco que tengo entre mis manos. Retro, Dance, Freak es la última canción del segundo CD, el final de mi tortura. Y decir que no está mal. Recuerda a George Michael y a muchas otros temas del entorno. Pero me da la impresión que por el título del tema, la señorita GaGa lo que quería era parodiar este tipo de música. Que sepas que cuando intentas esto te sale mucho mejor música que en tu estilo. Así que sigue parodiando e igual llegas a algo.

Conclusión:

Quitando los temas parodia, toda la música que produce Lady GaGa se podría clasificar de mierda absoluta. Pocos recursos utilizados hasta el infinito, canciones demasiado cargadas, demasiado machacantes, sin sustancia ni en la música ni en las letras. Música totalmente obviable y por supuesto no recomendable para su compra. Si acaso la bailas un día.

Y ahora voy a leer algo y a recuperar las neuronas muertas.

Aquí no se acabó todo

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10 comentarios sobre "Analizando cosas que no me gustan: Lady GaGa"

  1. issac
    07/04/2010 at 5:52 Permalink

    pues creo que eres libre de odiar o no a lady gaga, pero creo que de entrada es un producto de la mercadotecnia muy bien logrado, es un refresh en la musica que era todo el tiempo el estilo popero redundante de vocesitas agudas e igual de repetitivas. en cuanto a beyonce es una gran cantante pero la gaga tambien tiene mucho talento, deberias checar sus videos en youtube, donde se muestra la verdadera estephanie nombre real de lady gaga haciendo musica y performance alternativos, es obvio que al meterse al circulo del consumismo se convierta en un producto porque esa es la finalidad de todo cantante. y si tan mala fuera no tendria el boom que ha tenido, porque tarantino se ofrecioa dirigir su video telephone y le regalo su camioneta? seguramente algo debio verle,no? en mi particular opinion, lady gaga, es brillante extrania pero mas genuina que muchas otras cantantes claro utilizando los ardines de mercadotecnia que su rubro requiere.

  2. nanoysutrompa
    07/04/2010 at 8:19 Permalink

    No es odio hacia ella. Ella no tiene la culpa de que la mayoría de la gente sea obtusa.

    No puedo negar, porque sería necio, que tiene un éxito desmesurado gracias a ritmos pegadizos. Lo que yo intentaba (y esperaba) era encontrar algo diferente en el disco, de veinti tantas canciones, y no las mismas canciones con diferente letra (y qué letra…).

    Lo que no puedes negar es que Lady GaGa no tiene ni la mitad de voz que Beyoncé. Tampoco es que me guste en exceso esta última porque pienso que con la voz que tiene está desaprovechada, pero compararlas sencillamente es imposible. No hay más que ver en el tema Telephone que Beyoncé no se luce nada para no dejar mal a nuestra Lady.

    Sobre Tarantino, ambos sabemos (espero) su gusto extremo por lo cutre ochentero, por lo freak, por lo bizarro (aunque no sea la mejor expresión). Sólo tienes que echar la vista atrás unos años, ver Death Proof y entenderás todo esto. Y eso justamente es lo que habrá visto en GaGa y por eso se ofrece a dirigirle el video clip (que por cierto es una mierdaca).

    De todas formas, como has dicho tú, todos somos libres de gustar lo que nos guste. Gracias por tu opinión.

  3. Yoo ;P
    20/04/2010 at 4:22 Permalink

    Hola..
    Bueno deantemano tu critica me parce muy buena y es tu decision si te gusta lady gaga no, a mi en lo personal me encantay pues la letra yo le hallo sentido alo que dice y hace, es cierto hay algunas etras que no vienen al caso (Ejem.. pokerface) pero hay algunas que tu le debes hallar sentido osea son abstractas cada quien le puede dar un significado diferente.

    aparte la verdad yo no se mucho de musica (acordes, entradas etc) pero acuerdate que la musica es un ARTE y el arte no todos los vemos igual, puede ser que a ti no te guste gaga pero a mi si, puede que a mi no me guste lo que escuches pero alfin cada quien tien su manera de expresarsey es su propio arte y no tienes necesidad de ofender n crees. ojo 🙂 bueno igualmente saludos y muy buen post pero sigo con gaga

  4. Juliana
    10/06/2010 at 3:06 Permalink

    Muy buen post

  5. anonimo
    21/06/2010 at 17:18 Permalink

    Para nada la juventud de hoy en dia ha perdido el culo por esta chica,tampoco son tan absurdos como das ha entender. No es un estilo emo industrial como se ha pronunciado, es su estilo.
    En cada cancion le sacas un fallo como minimo, diciendo que son plagios,que si noseque que si no se cuanto, NO son plagios,no son copias baratas. Esta mujer..¿usted cree que le dio un dia la inspiracion y derrepente chocó con un productor musical? Pues esta claro que no. Esta chica se habrá tirado años intentado ser lo que es, y usted mientras solamente hace criticas, se ha dejado la piel intentando que el publico, no vamos a decir que la adoren si no que lo den todo por su musica y usted mientra tecleando en un simple ordenador,reprimiendo sus sueños.
    No voy a criticarle por decir estas cosas de una chica, y usted es libre de decir lo que se le antoje, informese primero. Lady GaGa como usted dice no se le clasifica como mierda absoluta, la clasifica usted, yo en esa categoria, solo añado a gente como usted,y como a todos los que piensan asi, me parece una manera fatal,de dar mala fama,a gente asi.
    «Lady GaGa nos sorprende con su vis cómica rogándonos que no la llamemos GaGa, que no hemos visto algo así antes. ¿Se referirá a su supuesto pito?´´ eso dice usted, eso es lo que me parece lo màs vajuno de todo el texto, si, es hemafrodita, ¿usted? un maricon.

    un saludo,atentamente, anonimo.

  6. we
    24/06/2010 at 17:21 Permalink

    Jajaja, qué bien, vaya regalico para ti, so maricón.

  7. nanoysutrompa
    08/07/2010 at 17:18 Permalink

    Anónimo, tengo tu email.

    Saludos. 🙂

  8. undoled
    05/11/2010 at 20:03 Permalink

    A decir verdad, cuando pensé que no podía haber peor cosa que los “músicos” de Disney (jonas brothers, high school musical y que se yo), la vida me sorprende y me cae una cachetada de sorpresa, lady gaga, no le tome ninguna importancia ni me imagine que esa clase de música, pudiera pegar tanto,escima con ese “estilo” que tiene, excesivamente sobreproducido, no me gusta nada su música, y no podría hacer un análisis como el de este blog, y con respecto a “Anonimo”, jajaja deberías trabajar de perro de lady gaga, se nota que la quieres tanto que, podría soportar a ese adefesio subhumano. Increíble, supongo que esta chico/a ya dará que hablar en la historia de la música, claro que con un reconocimiento y talento muchísimo menor que el de la tigresa del oriente.

  9. salvatore
    04/05/2011 at 21:44 Permalink

    Vamos de Lady Gaga todos sabemos que es producto de la mercadotecnia, pero tiene una gran voz, y queramos o no la mercadotecnia es la que nos obliga a escuchar este tipo de música y convertir a todo músico en un producto comercial, porque a fin de cuentas es por lo que los escuchamos y compramos su música, y sobre si es original o no, eso a quien le importa todos los muscos tuvieron influencias fuertes de otros en el pasado, y bueno respetando a todos, bien por el que le agrade este tipo de música y bien por el que no, todos tenemos gustos diferentes.

  10. Jodas
    07/05/2011 at 13:14 Permalink

    Amo, jodido amo. Un producto más de la industria discográfica, al menos se compone los temas. Pero le gusta demasiado el dinero. Me encanta el artículo.

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