Percepciones innatas o ir al colegio a recoger a tu hermana

Hoy estaba recordando la magnífica época en la que mi hermana iba al colegio. Nos sacamos muchos años y aunque ella ya está en el insti(tuto) hace bien poco estaba en el mismo colegio donde yo estudié, con los mismos profesores momificados y todo.

Dentro de esta imagen me gustaba observar las personas que iban a recoger a un niño a la salida de su cautividad cultural y pedagógica. E incluso era gracioso observar que se podían hacer catalogaciones y agrupar a personas según sus características:

  • La abuela. Este, dependiendo del barrio es el subtipo más extendido. Normalmente suelen llevar unas zapatillas de estar por casa, un peinado bien lacado a la virulé y una bolsa de plástico blanca llena de cosas que se cuelgan del antebrazo con el consiguiente corte de circulación sanguínea en la zona. Además es muy frecuente que le lleven la merienda al nieto que se suele componer de grasas saturadas, colesterol del malo y muchos carbohidratos para deleite del imberbe.
  • Las marujas. Son las que van a cotillear sobre las demás madres y/o abuelas que se encuentran en el recinto. No confundir con las abuelas, porque las marujas pueden tener cualquier edad. Se diferencian de las madres medias cualquiera por encontrarse siempre en corrillos de no menos 3 individuas. No suelen vestir de una forma muy arreglada (algunas se atreven con el chándal) pero van siempre maquilladas y bien peinadas, como si así estuvieran siempre y se acaban de acordar que tienen que ir a recoger al niño. Siempre llevan paraguas, por si acaso y siempre tienen esa expresión de oler mierda debajo de sus pies. En cuanto sale el niño pasan de él completamente y siguen a lo suyo a ver quién a peleado con quién o quien se ha traído una joya diferente.
  • Los divorciados. Especie muy rara y que normalmente son hombres (ya que las divorciadas se pasan al bando de las marujas) suelen ser bastante obvios porque en cuanto aparecen tienen a unas cuantas mujeres haciéndoles la corte. Esto los que son atractivos, existe una subespecie que son ellos los que intentan entablar conversación y lo único que obtienen son las risas descaradas de las marujas y las abuelas por igual.Cuando sale el hijo parece como si no les hubieran visto en años, les tratan genial, les dan todo el cariño. Esto ocurre porque efectivamente los hijos viven con la madre.
  • Hermanos mayores pero con poca diferencia de edad. Suelen destacar porque si van solos no entran en el colegio pero si van en grupo se envalentonan y juegan al fútbol en el patio si hace falta. Los chicos más aguerridos y ultra desarrollados suelen ir también a cazar las nuevas generaciones de pitutis que van a ingresar con ellos en el insti(tuto). Miradas furtivas se lanzan en todas direcciones. Al salir el hermano pequeño siempre cae algún capón para hacerse los graciosos y los duros delante de las niñas.
  • Hermanos mayores con mucha diferencia de edad. Espécimen raro donde los haya. Están siempre entre dos mundos, aunque hay madres de compañeros de sus hermanos pequeños que les dan el coñazo. Normalmente son los más rápidos por la incomodidad de la situación. Se ponen en primera fila a esperar que salga el hermano, en cuanto sale le cogen del brazo, no le deja despedirse de sus amiguitos y corriendo para casa, no vaya a ser que te vea alguien (sobre todo alguna chica que te guste, alguna profesora en prácticas).
  • Los amorosos. Las parejas jóvenes que tienen el suficiente dinero para ir los dos a por su crío. Hay dos modalidades, una la de aparco-en-la-puerta-del-colegio-y-tú-vete-a-por-el-niño-mientras-me-echo-el-cigarro-que-no-me-dejas-fumarme-en-casa y luego está la versión agarraditos-de-la-mano-nos-vamos-dando-un-paseíto-a-recoger-al-niño. Repulsivas ambas.
  • El desastre. Suele ser ese padre o madre que debido a problemas personales y/o psicológicos se suelen olvidar de ir a recoger a su hijo a tiempo. Se ve claramente cuando un niño se queda el último con la cara descompuesta, que no se sabe si llora o tose, esperando algo que él ya sabe que se va a demorar. Llegan corriendo, despeinados y siempre dando excusas y gracias al mismo tiempo.

Esto era lo que había en mi colegio (y el de mi hermana). ¿Qué había en el tuyo? Dependiendo del barrio puede haber internas sudamericanas que iban a por los críos de familias pudientes de la Nacional Seis Carretera de La Coruña.

Aquí no se acabó todo

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6 comentarios sobre "Percepciones innatas o ir al colegio a recoger a tu hermana"

  1. Noemí
    20/08/2010 at 22:00 Permalink

    Buena reflexión-observación, jajajajja…

    En mi cole había todo eso que describes… La duda que ahora me asalta, es la categoría en la que me encontraré yo de aquí a unos años… Digamos que podría ser la madre media-profe-momia, jajjajaja… :P

  2. bet
    20/08/2010 at 23:35 Permalink

    muy bueno XD

  3. nanoysutrompa
    20/08/2010 at 23:49 Permalink

    @Noemí | ¿Momia tú? Ni en sueños. Serás la madre-profe eso sí. Pero no llevarás a tu hijo al mismo colegio, ¿verdad?

    @bet | Gracias!

  4. Vértigo
    23/08/2010 at 17:30 Permalink

    no sé yo… cuando era muy chiquita me iba a buscar una chica que me cuidaba (que no era latinoamericana, ni estaba interna ni nada por el estilo), poco después me iba con mi hermano (tres años mayor) y no éramos como describes, y algunas veces me iba a buscar mi abuelo (que no mi abuela y con calzado normal, y sin bollería industrial..) ya.. no pudiste describirnos a todos!

  5. nanoysutrompa
    23/08/2010 at 21:53 Permalink

    Madre mía, tenías que venir a joderme el post.

    :)

  6. Vértigo
    23/08/2010 at 22:29 Permalink

    ups… lo siento!!!

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