Españolitis o el orgullo patrio

De resaca por el Clásico pienso en que llevamos dos días sin levantarnos con noticias pésimas por parte del Gobierno. Dónde quedaron esos días en los que lo más importante a comentar era las expulsiones de Fama, la nueva salida de tono de Belén Esteban o si Sara Carbonero se había tirado un pedo (o no). De vez en cuando, sobre todo hacia el final, la legislatura socialista nos deleitaba con pequeñas putadas en forma de recortes pero nada que no se pudiera tapar con una victoria de Nadal o el Mundialito de Clubes.

Ahora ni Mundialito ni Mundialita. ¿O sí?

Llevamos una semana negra. Todos los días nos levantábamos con una o incluso dos noticias que nos afectaban directamente. Si no era la Educación eran los Medicamentos. Si no, la Casa Real o RTVE. En todo este clima de exasperación unas actuaciones me quemaron más de lo normal.

Todo empezó con el gobierno argentino nacionalizando el 52% de YPF por incumplimiento del contrato de abastecimiento que tenían con REPSOL, es decir, REPSOL no abastecía a Argentina y ponía como excusa que tenían balance negativo pero posteriormente al revisar las cuentas la multinacional tenía beneficios. Como esto no era lo que se acordó cuando se privatizó YPF el gobierno argentino ejecutó su derecho de recuperar el abastecimiento de hidrocarburos.

Con esta nefasta noticia para los intereses privados de los inversores extranjeros de REPSOL a nuestro Gobierno se le hinchó la vena patriótica y se montó un gabinete de crisis para tomar una serie de medidas durísimas ante esta ofensa nacional. Es justo este patriotismo exacerbado el que me reconcome sabiendo que más de cinco millones de personas no trabajan en España pero por ellos no sacamos el culo, nos mojamos por una multinacional que ni si quiera paga sus impuestos en España. Desde luego REPSOL nunca se ha caracterizado por ser un adalid de los intereses españoles, ni si quiera los corporativistas pero ahora tiene a todo el Gobierno lamiéndole el culo porque cuando se llamaba CAMPSA era una empresa española.

Yo nunca me he considerado una persona idónea para hablar de patriotismo considerando que nunca me ha gustado eso del españolismo, el nacionalismo español, el sentimiento español. Diría más bien que nunca lo había entendido. Pero siendo como soy, esta actuación del Gobierno me parece lo más antipatriótico y antinacional que ha hecho (y mira que recortar 11 mil millones de euros en Educación y Sanidad no es que sea muy español). Para mí lo patriótico sería dar crédito a las PYMES cueste lo que cueste, sin importar la opinión del FMI, BCE, BCM, inversores extranjeros y demás carroñeros. Ser español significa potenciar el tejido industrial casi inexistente. Recuperar la pesca a los marroquíes, expropiar suelo para la creación de cooperativas agricolas, nacionalizar empresas energéticas, invertir en investigación y desarrollo y por supuesto y como vengo diciendo: nacionalizar la banca.

Para que todo esto pueda realizarse hay varios sitios donde se puede meter la tijera antes que en la Educación. Tenemos un Senado inservible, una Iglesia Católica venida a menos cobrando 11 mil millones de euros a España. Tenemos un ejército que podría ser redimensionado. Un cuerpo de funcionarios administrativos a los que se les podría flexibilizar el contrato (si no trabajas, a la calle). Unas diputaciones que son las casas de putas de los políticos, con todo mis respetos hacia las putas. Y el fútbol que el año pasado debía más de 750 millones de euros al fisco. Pero esto sería lo difícil, lo que hay que estudiar, lo que hay que pensar y supervisar para que el país eche a andar. Es mucho más fácil subir el IRPF, subir las tasas de las universidades públicas, poner más niños por aula, instaurar el copago en la Seguridad Social. Para esto no hay que pensar mucho.

Lo curioso es que las medidas fáciles no reportan tanto al Estado pero machacan y destrozan a las familias y las pequeñas empresas. Y sin eso no hay nada, no hay trabajo, no hay dinero, no hay futuro ni esperanza. Pero sobre todo sin eso no hay España. Y cuando España ya no existe, ser y sentirse español sólo será en cuestión del dinero que tengas y entonces todos los que tengan mucho dinero podrán decidir qué es ser español y cómo se logra.

Aquí no se acabó todo

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Un comentario sobre "Españolitis o el orgullo patrio"

  1. Vicky
    21/01/2016 at 5:28 Permalink

    At last some raatiniloty in our little debate.

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